El Real Oviedo logra el ascenso a la Segunda
División gracias a un gol de David Fernández en un gran partido de los azules
en el Ramón de Carranza
El Real Oviedo
subió, en la tarde de ayer a Segunda División, a lo grande. Después de doce
años rondando entre Segunda “B” y Tercera, los azules vuelven a la Liga de
Fútbol Profesional gracias a la victoria lograda en la tarde de ayer ante el
Cádiz en un partido completísimo de los carbayones.
El equipo de Egea
fue muy superior al Cádiz en todas y cada una de las fases del encuentro. El
Cádiz tan solo apareció en los últimos cinco minutos de la primera mitad, y en
los instantes finales del encuentro, cuando veían que la eliminatoria se
escapaba e intentaron a la desesperada el gol del empate. Pero el fútbol hizo
justicia en la tarde de ayer, y un cabezazo de David Fernández valió su peso en
oro. El Oviedo pudo aumentar su renta, pero los palos y la mala puntería
evitaron que la tranquilidad llegase al cuadro azul hasta que el árbitro pitó
el final.
También es
destacable la bochornosa imagen que dio el Cádiz como institución. Hasta 170
oviedistas, con entrada adquirida en Oviedo del paquete de entradas que mandó
el Cádiz, se quedaron sin poder acceder al estadio. Esta mala gestión fue
justificada por parte del club gaditano alegando que “el aforo del estadio
estaba completo”.
Ambos equipos
salieron al césped con onces distintos a los que habían sacado en el Tartiere.
Egea dio entrada a Generelo en el doble pivote en lugar de Omgba, y Barragán
dio entrada a Airam en sustitución de Fran Machado.
En la primera
parte, el Oviedo entró mejor en el partido. Los azules salieron con mucha más
intensidad que el Cádiz, apoderándose de la posesión del balón e intentando
crear peligro por ambas bandas.
A pesar del buen
juego oviedista, las ocasiones claras de gol no llegaban. Aulestia se sentía
cómodo y el Cádiz apretaba los dientes en defensa para que su portero tuviese
el menos trabajo posible.
El Cádiz, por su
parte, fue incapaz de enlazar jugadas y, en relación a ello, las ocasiones de
gol no llegaban. Airam y Jona, los dos puntas del Cádiz, apretaron con mucha
intensidad en los primeros minutos, pero cuando ambos bajaron su intensidad, el
equipo se echó un paso atrás.
El Oviedo seguía
dominando y el Cádiz se veía obligado a echarse aún más atrás. El conjunto
local apenas podía salir de su propia área. Cuando recuperaba el balón no era
capaz a mantenerlo más de 5 segundos, ya que el Oviedo estaba muy intenso y muy
concentrado.
En el minuto veintiséis
de partido, el colegiado provocaría el primer enfado oviedista. Servando le
propinó una brutal patada en la cara a Héctor Font y el árbitro tan solo le
mostró la cartulina amarilla. La indignación oviedista era total, y no era para
menos.
Un disparo de Nacho
López desde fuera del área fue una de las mayores aportaciones ofensivas del
Oviedo en la primera mitad. Un Oviedo que estaba jugando bien y dominando, pero
que siempre fallaba ese último pase en las inmediaciones del área rival.
El Cádiz se vino
arriba en los últimos minutos con un disparo de falta de de Villar que se
estrelló en el larguero de la portería de Esteban. Un minto después, el meta
azul se tuvo que emplear a fondo ante un disparo de Kike Márquez y enviarlo a
córner.
En medio del
dominio del Cádiz, llegaba otra mala noticia para los chicos de Egea. Nacho
López se lesionaba y no podía seguir en el terreno de juego. Su lugar en el
campo lo ocupaba Redondo.
Llegábamos al
descanso con 0-0, y con el Oviedo sabiendo que lo debía dar todo en la segunda
mitad si quería ascender, ya que el 1-1 de la ida hacía que se tuviese que
marcar gol sí o sí.
El Oviedo salió en
la segunda mitad al igual que en la primera, con la única salvedad que en esta
segunda mitad sí llegaron las ocasiones de gol. La primera la tuvo Linares,
pero el balón se le escapó dentro del área tras un mal control. Inmediatamente
después, Susaeta probó fortuna desde fuera del área, pero su disparo fue
interceptado por Aulestia en dos tiempos.
Y en el minuto
cincuenta y dos llegó el premio. El premio al trabajo y al gran encuentro que
estaba realizando el Oviedo. Tras un saque de esquina botado por Susaeta, David
Fernández conectó un gran cabezazo que se coló en la portería de Aulestia,
haciendo imposible cualquier estirada del meta del Cádiz. Los aficionados
azules en la grada del Carranza, a los que dejaron entrar, explotaron de
alegría e hicieron del estadio del Cádiz un mini Tartiere.
Eran los mejores
minutos del Oviedo. En el minuto cincuenta y nueve, el equipo oviedista pudo
sentenciar al Cádiz. Tras una gran jugada el balón llego a Dani Bautista. El
lateral oviedista levanto la cabeza y estrelló el balón en el palo izquierdo de
la portería de Aulestia, con el portero del Cádiz ya batido.
El Oviedo siguió
con una intensidad muy superior a su rival. El Cádiz se empezaba a desesperar
al ver que el gol no llegaba y, sobre todo, al ver que los jugadores azules les
seguían pasando por encima. Los locales apenas crearon ocasiones de peligro
sobre la meta de Esteban, ya que el buen plantel defensivo del Oviedo evitaba
que su portero tuviese que intervenir.
En los minutos
finales, el Cádiz puso más ganas que fútbol para conseguir el gol que les diese
el empate y la prórroga. Cuando el colegiado decretó cuatro minutos de
descuento, el banquillo azul se mostró insatisfecho con esa decisión, pero aún
así el Oviedo seguía mostrándose muy sólido en defensa.
Con el pitido final
estalló la alegría de todo el oviedismo. Tras años de penuria y situaciones
convulsas que hicieron peligrar el futuro del club, la afición azul veía en
este ascenso la recompensa a tantos años de espera. Los jugadores se fueron
directamente a celebrarlo con los aficionados que habían podido acceder al Carranza.
Presidente, directiva, jugadores, cuerpo técnico y, sobre todo, un
ilusionadísimo Arturo Elías, representante del grupo Carso, se quedaron varios
minutos sobre el césped celebrando con la afición este día para la historia del
club. Y es que después de 12 años el Oviedo vuelve, y lo hace a lo grande.
El Real Oviedo
acompaña al Nástic a la categoría de plata del fútbol español. Ambos se
enfrentaran en una eliminatoria a dos partidos para saber quién es el campeón
de Segunda “B”. Por su parte Cádiz y Huesca, los otros dos primeros de grupo
eliminados, tendrán que jugar la repesca si quieren conseguir el ascenso.
Un gol para la historia
David Fernández, el
héroe inesperado, entró en el día de ayer en la historia del club. El gol del
defensa pone fin a la larga espera de jugadores y aficionados, que esperaban
con expectación la vuelta al Fútbol Profesional. El defensa supo rematar a la perfección el
perfecto saque de esquina de Susaeta y conectar un potente cabezazo que
significaría el único gol de la tarde de ayer. El central madrileño se anticipó
a Tomás, para colocar el balón lejos de Alestia. David Fernández y el minuto
cincuenta y dos ya son historia del Real Oviedo.
¡ENHORABUENA
OVIEDO!
Alineaciones:
Cádiz CF: Aulestia, Mantecón, Servando, Josete, Tomás, Garrido,
Juan Villar, Juanma, Jona, Kike, Airam.
Entrenador: Claudio Barragán.
Real Oviedo: Esteban, Nacho López, David Fernández, Jonathan
Vila, Dani Bautista, Erice, Generelo, Susaeta, Borja Valle, Héctor Font,
Linares.
Entrenador: Sergio Egea.
Cambios: Redondo (Nacho López min.43); Hugo Rodríguez (Airam
min.63); Dioni (Héctor Font min.64); Machado (Juanma min.75); Omgba (Linares
min.89).
Goles: 0-1 min.52 David Fernández.
Árbitro: Arberola Rojas, comité castellano-manchego.
Amonestó al local Servando. Por parte del Real Oviedo amonestó a Generelo,
Bautista, Dioni, Esteban, Linares.
Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta del playoff de ascenso a Segunda División. El partido lo
disputaron el Cádiz CF y el Real Oviedo en el Estadio Ramón de Carranza ante
19.000 espectadores con presencia de unos 2.500 oviedistas.
@javimorcin
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