Este es el “extraño” caso de Marco Reus, quien (según informan algunos medios) era pretendido por dos de los más importantes clubes de Europa, Real Madrid y Bayern Munich y a pesar de ello el pasado 10 de Febrero de 2015 decidió renovar contrato con el Dortmund hasta 2019.
Desde mi óptica hay varias formas de interpretar la decisión que tomó Reus de decirle NO a (otros) grandes clubes europeos. Por un lado “el soñador” podría pensar que: a Reus no le interesa jugar en otro equipo que no sea el de sus amores, siente la camiseta y no quiere cambiar los colores que lleva tatuados en el alma, el infierno amarillo del Signal Iduna Park es su hogar y tal como menciona Reus: “el dinero no lo es todo”. Ahora bien, “el analista” podría pensar que: el BVB es un equipo de talla mundial que puede competirle a cualquiera (a pesar de la pésima temporada que ha tenido este año) en donde Reus se siente cómodo y donde recibirá 8 millones de euros anuales, además ha jugado en el Dortmund desde la temporada 2011/2012, alcanzando la final de la Champions en 2013, es su hogar que seguramente disfruta, tal como menciona: “"Dortmund es mi casa y Borussia es simplemente mi club”, él está feliz y cuando hay plenitud hay que disfrutarlo. Por otro lado tenemos a “el pesimista” quien seguramente pensará: solamente es cuestión de tiempo para que Reus emigre, tal vez los directivos del BVB tiraron la casa por la ventana para poder mantenerlo y seguro que además de lo que estipula el contrato hay otros regalitos para Marco de parte del club. Si el Dortmund no levanta la siguiente temporada se va porque se va.
El motivo real no lo sabremos a ciencia cierta aunque probablemente sea una mezcla de las tres ópticas mencionadas, al final del día el por qué es lo de menos, la decisión está tomada y los demás clubes tendrán que esperar un tiempo para volver a la puja por el 11 del BVB.
@MrPulpo
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